Celebran la vigencia del mayagüezano Roberto Sánchez Vilella

 

Roberto Sánchez Vilella Al cumplirse hoy 100 años de su natalicio, el legado de Roberto Sánchez Vilella está más vigente que nunca, destacaron amigos, familiares y colaboradores del ex gobernador nacido en Mayagüez en 1913.

Sánchez Vilella, considerado uno de los constructores del Puerto Rico moderno, fue descrito como el ejemplo por excelencia de lo que debe ser un servidor público por su visión, espíritu incorruptible y sentido de la ética.

Además, fue recordado como un pionero en la lucha contra la partidocracia y como un adelantado a su tiempo por entender la necesidad de una democracia participativa.

Roberto Sánchez Vilella “No hay un modelo de servidor público en Puerto Rico más elocuente, más contundente y más ejemplarizante que la figura de Roberto Sánchez Vilella”, afirmó el abogado Víctor Rivera Hernández, quien fue su alumno en la Escuela Graduada de Administración Pública de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en 1992.

Sánchez Vilella tiene dos dimensiones en la historia de Puerto Rico, según Rivera Hernández. La primera dimensión tiene que ver con su capacidad administrativa porque, antes de ser gobernador, Sánchez Vilella desempeñó cabalmente sus funciones como administrador de San Juan, secretario del Departamento de Transportación y Obras Públicas y secretario de Estado, relató.

“De la otra parte, Sánchez Vilella es la persona, que ya fuera de manera planificada o de repente, se encarga de la transición gubernamental y política en Puerto Rico y le toca a él ser la transición entre un sistema político unipartidista hasta 1964 y un sistema político bipartidista de 1968 en adelante”, agregó el también ex director de la Fundación Roberto Sánchez Vilella.

El ex legislador Luis F. Camacho, una figura bien cercana al ex gobernador, coincidió en que el legado más importante de Sánchez Vilella fue su absoluta dedicación al servicio público. “Y la incorruptibilidad de un gobierno que no era influenciable por razón alguna que no fuera el bien común puertorriqueño”, acotó.

Al final de su carrera, Sánchez Vilella también “demostró que el valor de aceptar errores es una virtud si se dedicaba uno a corregirlos, sobre todo en las relaciones político-jurídicas de Puerto Rico y Estados Unidos”, agregó. Camacho fue vicepresidente del Partido del Pueblo, que fundó Sánchez Vilella tras su ruptura con el Partido Popular Democrático (PPD).

cosas que más le llaman la atención es que el ex gobernador se integró al equipo de trabajo de Luis Muñoz Marín, luego de estudiar ingeniería en Ohio, en un momento en el que Puerto Rico atravesaba una terrible crisis económica.

En ese sentido, Romany Siaca dijo que ve un paralelismo con la época actual, donde muchos jóvenes profesionales han dejado puestos lucrativos fuera de Puerto Rico para venir a trabajar con la presente administración. “Sánchez Vilella puede ser un modelo, un ejemplo, no porque todo tiempo pasado fue mejor, sino porque hubo una historia en la que la esperanza no era una fantasía, había que enrollarse las mangas y trabajar”, dijo.

Roberto Sánchez Vilella Roberto Gándara, sobrino y actual director de la Fundación Roberto Sánchez Vilella, también destacó de su tío su visión social, su capacidad administrativa y su ética personal. “Su visión del servicio público ha sido emblemática. Tenía un espíritu reformista muy fuerte y un compromiso con la justicia social”, dijo Gándara, quien indicó que este año se realizarán múltiples actividades relacionadas con el natalicio de Sánchez Vilella.

Gándara, ex profesor y cineasta, es el conductor, junto con el profesor José Javier Colón Morera, del programa Sánchez Vilella en el siglo XXI, que transmite Radio Universidad de Puerto Rico los lunes a las 4:00 p.m.

Colón Morera, por su parte, dijo que Sánchez Vilella fue un visionario. “Se adelantó al problema de la necesidad de fortalecer la democracia como un ejercicio participativo”, dijo el profesor de Ciencias Políticas en la UPR.


Publicado en El Nuevo Día