Huellas Entre Líneas: Pensamientos de Eugenio María de Hostos

Huellas Entre Líneas: Pensamientos de Eugenio María de HostosHuellas Entre Líneas (Pensamientos) es la segunda edición del libro originalmente publicado en el año 1996 por el Instituto de Estudios Hostosianos (IEH), una institución cuya sede se encontraba en el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) y que fue cerrada y dada por terminada por la administración universitaria a finales del año 2011. Dicho cierre provocó, entre otras cosas, que se truncara el proyecto definitivo de publicar las obras completas del Ciudadano de América, proyecto en el que se invirtieron más de dos décadas de trabajo.

El Instituto de Estudios Hostosianos fue originalmente constituido como el Comité para el Sesquicentenario de Eugenio María de Hostos, con motivo de la conmemoración del 150 aniversario de su nacimiento en el año 1989. Posteriormente dicho comité se convirtió en el IEH.

El insigne profesor y humanista ya fallecido, Julio César López sería nombrado entonces editor en jefe del proyecto de las obras completas de Hostos iniciándose con la publicación de la novela histórica de 1863, La Peregrinación de Bayoán.

El IEH seguiría publicando diversos libros y volúmenes que recogían el pensamiento hostosiano a través de las siguientes dos décadas. El trabajo de diversos académicos, humanistas e intelectuales hostosianos como López, José Ferrer Canales, Josemilio González, Vivian Auffant, Vivian Quiles Calderín, Marcos Reyes Dávila, Roberto Mori y un gran compueblano del maestro, Juan Mari Brás, entre otros, no debe pasar desapercibido. A ellos en gran parte se les debe la preservación del legado hostosiano del prócer en su patria. Patria que no ha sabido apreciar, comprender y celebrar en su justa perspectiva el inmenso legado de uno de sus más insignes hijos, contrario a los países que le sirvieron como hogar: Chile y República Dominicana.

El llamado Ciudadano de América parece ser celebrado con creces en todos los rincones del continente latinoamericano, no en balde es conocido como el Ciudadano de América, menos en el país que lo vio nacer.

El museo

Huellas Entre Líneas: Pensamientos de Eugenio María de HostosEn el 2006 el municipio de Mayagüez y su alcalde José Guillermo Rodríguez, cuya labor de preservar, celebrar y recordar la vida y legado del mas insigne hijo de esta ciudad ha sido una titánica, inauguran el Museo Eugenio María de Hostos en el barrio Río Cañas Arriba, en el lugar exacto donde nació el prócer el 11 de enero de 1839.

El museo se ha convertido en el lugar donde se ha preservado y esparcido su legado, sirviendo a las comunidades aledañas al mismo, sembrando la semilla del pensamiento hostosiano a través de exposiciones, simposios, conferencias, talleres, obras teatrales y presentaciones musicales. Allí se conservan muchos de sus más preciados documentos y efectos personales y se custodian algunas de las valiosas obras de arte que se han hecho en torno a su figura, como la del portafolio hostosiano del maestro José Alicea, una de cuyas obras engalana la portada de este libro. A través de todo ese intenso trabajo, la discusión y la práctica del pensamiento hostosiano no ha mermado nunca en sus 12 años de fundado.

La editorial EMH

Como parte de dicha labor se encuentra la creación de la Editorial Eugenio María de Hostos que desde su fundación en 2009 ha sido continuadora en la publicación y divulgación del pensamiento hostosiano.

Hasta ahora se han publicado en torno a la figura de Hostos la reedición del ensayo, Hostos el Sembrador del insigne escritor y expresidente de la República Dominicana, Juan Bosch y Los Aforismos; Cifra Personal como Imperativo de lo Posible en Eugenio María de Hostos del chileno Miguel Ángel Godoy, y la segunda edición del volumen de aforismos Hostos Para Todos los Días.

Huellas Entre Líneas, al igual que Hostos Para Todos los Días es una colección de aforismos y reflexiones del maestro en una diversidad de temas, de ahí su subtítulo, Pensamientos.

Los 74 aforismos de este volumen fueron seleccionados y recopilados originalmente por el profesor Julio César López y Vivian Quiles Calderín de una infinidad de fuentes del caudal de pensamiento hostosiano que incluyen: su epistolario, ensayos publicados en diversas revistas latinoamericanas y su novela de 1875 La Tela de Araña. Al final de la edición se encuentra la ficha bibliográfica de las fuentes utilizadas para el lector que interese, luego de leído este muestrario de aforismos, sumergirse en la lectura de los textos íntegros.

López y Quiles Calderín estructuraron los aforismos bajo diferentes temas que a su vez son una muestra del pensamiento universal, humanístico, patriótico y moral que domina el ideario hostosiano: el amor, el bien, las circunstancias, el comportamiento y la condición humana, el deber, la dignidad, la educación, la honestidad, las ideas, la justicia, la libertad, la moral, la muerte, la mujer, el patriotismo, la perseverancia, la poesía, los principios, la razón, la realidad, la responsabilidad, la solidaridad, el trabajo, la utopía y la virtud.

De entrada, la lectura sorprende y nos asalta como lectores la vigencia y pertinencia del pensamiento hostosiano. Hostos desde su posición de educador moral, patriótico y humano forjó un pensamiento que perdura y que, si por un lado nos enfrenta a lo poco que hemos avanzado como nación en nuestra noria colonial, por otro nos reta a ser mejores seres humanos, a pensar crítica y creativamente en ser entes de cambio para nuestra sociedad, a ser seres morales más no moralistas.

Los aforismos

A continuación indago específicamente sobre algunas de estas nociones que hacen de Huellas Entre Líneas un libro de vigencia atemporal y universal.

Tomemos en cuenta, por ejemplo, el aforismo número 7 de la sección dedicada al bien: “Mas como el pesimismo es corto y el optimismo es largo en las consciencias honradas, estoy pensando que, si la intención de bien no es nunca inútil, siempre es oportuno el propósito de ayudar a los pueblos a ser buenos. Para guiarlos a ese término no hay objetivo más lejano, pero tampoco lo hay más seguro que la unión”.

Huellas Entre Líneas: Pensamientos de Eugenio María de HostosHostos claramente es un optimista empedernido, pero recuerda que dicha condición de optimista y de creer en la esperanza nace de su profundo sentido de justicia moral. Hostos, recordemos, fue testigo e incluso partícipe activo de varios procesos de independencia y liberación patria en América Latina, como es el caso de su activa participación en el proceso de independencia de Cuba y la fundación de la Liga de Patriotas cuyo objetivo principal era la independencia de Puerto Rico. Por lo tanto, la utopía de libertad y justicia social para Hostos era una posible, sin embargo, entendía plenamente el hecho de que para alcanzarla era necesaria la unión de voluntades hacia un objetivo común.

A 128 días de que a Puerto Rico le azotara el huracán más devastador de su reciente historia, el pedido de unión de Hostos se me antoja vital, aunque suene utópico. Y a pesar del desdén criminal y negligente con el que el gobierno central nos ha tratado como pueblo, veo esa intención de unión y de bondad hostosiana en las comunidades que se organizan para levantarse, en los alcaldes que han decidido no esperar ni pedir permiso para ayudar a su gente, en los ciudadanos que lenta pero firmemente despiertan de un letargo colonial impuesto hace siglos y despiertan a la acción.

En el aforismo 23 correspondiente a la sección condición humana, Hostos parece estarle hablando directamente a su país y a su condición colonial, además de alertarnos que los seres humanos deshonestos, con malas intenciones y que no viven acorde a una moral social y justiciera abundan en las sociedades y hay que estar alertas, como diríamos en el argot popular, ojo al pillo, y más importante aún, que dichos entes tan tóxicos para la sociedad se pueden, o más bien en pleno siglo 21 bastaría afirmar que se suelen encontrar en puestos de poder inmunes al escrutinio público: ¨Los pícaros no son fuertes sino porque los probos son débiles, los burladores de la ley y del derecho no se ríen del derecho y de la ley sino porque todo el mundo les consciente que se burlen y se rían”.

Si bien podría afirmarse, a más de un siglo de distancia, que el Ciudadano de América acusaba cierta inocencia en su planteamiento, bien sabemos que probablemente él no imaginaría que a más de un siglo, la corrupción y el pillaje entre los “probos” se convertiría en la norma y no en la excepción…o tal vez sí.

Los aforismos 27 y 28 pertenecientes a las secciones dedicadas a el deber y la dignidad reafirman cabalmente la posición de Hostos ante ambos conceptos. Cito el aforismo 27 sobre el deber: “Un hombre que pudiendo se abstiene de hacer mal, hace mayor bien a la sociedad, a las ideas, a su patria que quien se empeña en hacer el bien, contando solo, contra circunstancias y sucesos con sus buenas intenciones”. Para Hostos claramente la bondad es el más alto de todos los deberes y con el que se es capaz de conseguir plenamente una felicidad o sentido humanista acerca de la existencia. El aforismo 28 sobre la dignidad lee como sigue: “Si el respeto no fuera otra cosa que la hipócrita genuflexión del inferior ante el superior, el mundo sería perfecto, porque el número de aduladores de cualquier fuerza es infinita, pero el respeto que empieza inmediatamente en el ser mismo, que tiene por base incontrastable la dignidad personal y el sentimiento de la dignidad humana que consiste en no arrodillarse jamás abunda poco, precisamente porque abunda demasiado el otro”. Que en el Puerto Rico del 2018 todavía esté tan vigente la problemática que Hostos aquí discute nos deja mucho, demasiado que pensar acerca de lo que significa ser una sociedad digna vs una que vive arrodillada.

Sobre la historia, Hostos afirma en el aforismo 33 que las buenas acciones para con la sociedad van intrínsecamente ligadas a la noción de lo que es ser un hecho histórico, cito: “Solo hay verdadera historia cuando se relatan todos los esfuerzos de un pueblo o nación o raza para asegurar su vida, desarrollar su entendimiento y complacer su sensibilidad, bien sean esfuerzos de brazo, de corazón o de cabeza, o lo que tanto vale, de trabajo muscular, moral o mental¨. En otras palabras, que la especie humana y sus acciones son el motor de la historia, y en nuestro comportamiento, en tanto lo que nos rodea, ya implícitamente hay historia envuelta.

Huellas Entre Líneas: Pensamientos de Eugenio María de HostosSobre la honestidad Hostos sentencia en el aforismo 36: “Entre ser Dios ante los aduladores del éxito y ser buen ejemplo ante los hombres de conciencia, elijan la deificación los que la aprecian, nosotros preferimos reverenciar muerto al que acaso hubiéramos tenido que desdeñar triunfante”. Hostos deja claro que el ser humano tiene el derecho de decidir lo que le convenga, pero se posiciona en “nosotros” reafirmando su posición inquebrantable de vivir en torno a su pensamiento e ideas. Hostos, quien pudo haber dedicado su vida a las leyes y al éxito y fácil riqueza, eligió en su vida y quehacer, ante todo, la dignidad, la pobreza, a veces extrema, para dedicarse a educar y luchar por la libertad y causas justas de su pueblo y de los pueblos latinoamericanos y caribeños que acogieron su pensar.

En el aforismo 38, Hostos expone sobre las ideas: “Castíguense los hechos en hora buena cuando impliquen una violación, pero respetemos las ideas, buenas o malas. Si son buenas pongámoslas en práctica, si son malas nos queda el recurso de combatirlas con el poder de la razón, con la fuerza de la lógica”. Un Hostos generoso y educador al fin jamás desdeña las ideas ni la capacidad del ser humano para pensar, pero nos recuerda que ligadas inquebrantablemente al concepto de pensar, están la razón y el discernimiento.

Sobre la justicia, en el aforismo 44 Hostos sentencia uno de sus dictámenes más cabales, que a su vez se ha convertido en una de sus citas más utilizadas, difundidas y esperemos que aplicadas. “Si quieres saber lo que es justicia, déjate perseguir por la injusticia”. Nada más con el testigo, Hostos ha dicho.

Y claro está, no hay Hostos sin moral y sobre ese sacrosanto concepto hostosiano el Maestro nos afirma en el aforismo 48 por qué afirma a la moral, que no al moralismo, como eje humano que tiene que partir ante todo del ser humano mismo que se autojuzga y razona. “Quédense la maledicencia y las acusaciones para los que se miden a si mismos por los otros, o miden a los otros por si mismos¨.

Y de la moral pasamos a ese otro concepto hostosiano por excelencia: la razón, sobre esta afirma en el aforismo 62: “Cultivar la razón para aplicarla al más, es el crimen más odioso que comete el hombre, pero es también su mayor falta de razón¨. De nuevo, no siento la necesidad de añadir mucho más: Hostos ha hablado.

Quisiera cerrar mi recorrido por este libro deteniéndome en dos aforismos que se me antojan demasiado pertinentes en estos momentos tanto en lo individual como en el grupal, el reconstruir un país después de una debacle natural que puso al descubierto décadas de una debacle económica, moral y politiquera.

Qué mejor manera que seguir la brújula de Hostos para buscar, escudriñar e identificar herramientas para, no diría yo reconstruir, sino construir un país nuevo, posible, que apunte a un futuro en que vayamos pensando en la posibilidad de tomar las riendas de nuestro barco a la deriva, rasgarnos las ataduras y vivir un día a día en que podamos hacer una contribución diaria, por diminuta o gigante que sea, en cambiar la dirección de nuestro rumbo. Sobre la utopía en el aforismo 71: “Acostumbrados a no tener por utópico sino lo que es bueno, ignoramos que también hay utopía en lo perverso y esa utopía es la que quiere sin saber que lo quiere mantener en la barbarie, en las costumbres de la barbarie en los errores de la barbarie en la inhumanidad de la barbarie a las sociedades que de ellas se emancipan”. Y finalmente su aforismo 56 sobre el patriotismo reza: “Son, dignidad y patriotismo dos deberes tan correspondientes que el cumplimiento del auxiliar, la dignidad, corresponde de un modo absoluto al primario, el patriotismo y todo aumento de patriotismo es generación de dignidad en el patriota”.

A más de un siglo desde que Hostos nos habló, todavía no hemos logrado ese futuro que el gran Maestro soñaba para su pueblo. Muchos intentos tronchados, desdén colonial y falta de educación, dignidad, voluntad y amor propio nos lo han impedido, pero mientras nos quede utopía y nos quede patria, hay futuro. Leyendo entre líneas a Hostos no nos quedará duda.


* Este artículo fue leído por el autor en la presentación del libro de epígrafe, como parte de la celebración de la Semana Hostosiana para conmemorar el 179 aniversario del natalicio del prócer en el Museo Casa Pilar Defilló Espacio Cultural Pablo Casals de Mayagüez.

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